Sobre cosas que no se cuentan a una madre

por jProgr

“En la guerra encontró la claridad que solo había hallado en la música. Cada opción se volvió una nota, si las unía bien, podría escribir la partitura de su vida. No tenía un arma propia, por lo que vendería su amado oud para comprar un AK-47. No tenía entrenamiento, de modo que se uniría a hombres endurecidos en combate. No tenía novia, así que no había quién lo detuviera. De haberlo sabido, sus progenitores habrían intentado detenerlo —arguyendo, llorando, suplicando que no fuera—, pero hay ciertas cosas que un hombre tiene que hacer, y suelen ser el tipo de cosas que no se cuentan a una madre”.

Neal Shea.

Anuncios